lunes, 13 de febrero de 2012

Criadas y señoras, de Kathryn Stockett



Este libro me ha gustado mucho. Tiene la gran "contra" que se lo ha lanzado al mercado en español casi simultáneamente con la película homónima, que aún no he visto. Y uno puede pensar que es todo muy marketinero, un combo de promoción doble, con toda la impronta de Hollywood.
Pero el libro es una hermosa historia en los años sesenta en el estado sureño de Mississipi, en la región más racista de ese país, en los años de la lucha por los derechos civiles. Una pintura de las criadas negras que trabajan en las casas de los blancos, una situación que está muy cercana en el tiempo -y quién sabe en cuánto está realmente superada-.
Es mucho más que un alegato antiracista. Sus personajes están muy bien pintados: una joven blanca que se anima a discrepar con sus amigas y todo su entorno y comienza a entrevistar a las criadas para hacer un libro. Y va conociendo no sólo las anécdotas -una pintura de época, realmente- sino, y sobre todo, a las portadoras de esas historias.
Lo recomiendo mucho. Por ser una historia de la Historia, pero sobre todo porque es una novela muy bien hecha, muy humana, y hasta muy hermosa.

4 comentarios:

Perkins dijo...

La verdad es que al verlo en tantos blogs y tan publicitado no me han entrado ganas de leerlo, pero tu reseña me ha gustado. Igual más adelante encuentro el momento. Un beso!

Kayenna dijo...

Tengo el libro pendiente de lectura, que compré tras ver la película.

Espero leerlo en breve, porque la película me encantó.

Un beso.

Josebla dijo...

Hola Perkins! Te va a gustar. No cae en la sensiblería, los golpes bajos, la denuncia por la denuncia misma. Los personajes no solamente son creíbles, sino que están muy bien caracterizados, y dos de ellas podrían llegar al adjetivo "entrañable".
Si a eso le agregas que con una altísima probabilidad la realidad haya sido tal cual la pinta, es mucho mérito.
Estos libros muy promocionados, con tapas en tonos pastel y con un rótulo de "Libro del año" o similar siempre me generan un rechazo incial. Yo lo compré en la espera de un aeropuerto, en un puesto de revistas, dispuesto a matar el tiempo. Y... voila!.
Alegría por partida doble. No sólo era entretenido, sino... mira tú qué libro.
No te arrepentirás. Un abrazo!

Josebla dijo...

Hola Kayenna!
Gracias por darte una vuelta por mi incipiente blog. Sí, realmente el libro vale la pena, (mucho, te diría).
Un abrazo